Pepa Aurora

Pepa Aurora

Gran Canaria, España.

Su infancia se desarrolló en una hermosa villa llamada El Ingenio (Gran canaria), pero también pudieron llamarla Villa del Alisio o Villa Fantasía, porque el viento y la creatividad corrían por sus calles empedradas y dejaban rumores y humores de tibicenas y mahios prendidos en los tejados o sobre las mohosas paredes.

Mucho antes de aprender a leer y a escribir, ya había escuchado miles de historias en diferentes voces; contaban las madres, las abuelas, las tías, las maestras, las vecinas, el viejo Juanico, el cura… Las historias subían y bajaban las calles del pueblo sobre las escobas de las brujas, en las varitas de las hadas o en bellos alazanes principescos…

Tal vez por eso, en cuanto aprendió a leer, abrió ilusionada el primer libro y ya no pudo parar… Leyó los libros que se guardaba en la biblioteca de su abuelo y cuando se acabaron, seguía con los de la Villa y después continué en la ciudad. El único alto que hacía, en el tiempo de la lectura, era para repasar una y otra vez los comic que sus padres me compraban cada semana.

Naturalmente he seguido las reglas de las viejas contadoras que jugaban con las palabras y los sueños: ya es una abuela narradora. Hace más treinta años que crea y recrea historias que despertaron su imaginación y l as cuento a los niños. Mantiene la esperanza de que ellos también despierten su creatividad y se aficionen a la lectura con su trabajo.

Ha publicado casi trescientos cuentos en más de cuarenta libros y hace poemas con música, sonsonetes disparatados e inventa vocablos que despiertan la imaginación y permite a los niños jugar, inventar y reinventar su lenguaje cotidiano.

Entrevista a Pepa Aurora